Seminario intensivo de sashiko, bordado japonés

El próximo viernes 14, está prevista la realización de un seminario intensivo del tradicional bordado sashiko de origen japonés, que transcurrirá entre las 17 y las 19 horas, en Casa Mufato, en Pueyrredón a metros de la calle Dr. García y de la Plaza San Martín, conocida popularmente también como Plaza Sur, en el lado sur de la planta urbana de la ciudad de General Rodríguez. La actividad, a cargo de Susana Ramírez, no requiere conocimientos previos y están incluidos los materiales. El bordado sashiko es una modalidad de bordado japonés que nació de la necesidad en las comunidades rurales del norte de Japón durante el período Edo (1615-1868). En estas regiones, fundamentalmente agrícolas y pesqueras, los duros inviernos y la escasez de recursos obligaban a un aprovechamiento máximo de cada pieza textil. Originalmente, el sashiko era un oficio doméstico, practicado casi exclusivamente por mujeres. No era un arte de lujo, sino una habilidad vital para la supervivencia económica familiar. Aunque nacido de la funcionalidad, el sashiko está imbuido de un profundo simbolismo. La combinación clásica de hilo blanco sobre tela teñida de añil (índigo) no es casual; evoca la imagen de la nieve cayendo sobre los paisajes del norte de Japón, un reflejo directo del entorno natural de sus creadoras. Esta paleta de colores restringida también era una consecuencia de las leyes suntuarias del período Edo, que prohibían a los sectores más humildes de la población el uso de colores brillantes y patrones grandes en su vestimenta. Muchos patrones tradicionales del sashiko tienen nombres y significados específicos, a menudo de carácter protector o para atraer la buena fortuna. La esencia técnica del sashiko es la puntada corrida (“running stitch”), una de las más básicas que existen. Su nombre japonés, «pequeña puñalada» o «pequeña perforación», describe perfectamente el movimiento simple de la aguja. Sin embargo, la maestría o la destreza en su implementación reside en la regularidad y precisión de estas puntadas para formar patrones geométricos complejos. “El sashiko es un ejemplo magistral de cómo la puntada más simple del mundo puede ser elevada, a través de la disciplina, la intención y la filosofía, a una forma de arte compleja y conmovedora”. Se puede obtener mayor información o  realizar consultas a los IG @suramirez68 y @casamufato.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *