A 50 años del golpe del 76

Tal como estaba anunciada, se llevó a cabo el pasado viernes 20 de marzo, la charla debate que con motivo de los 50 años que se estaban por cumplir del golpe cívico-militar iniciado el 24 de marzo de 1976, y el Centro Cultural Oktubre Rojo y la Agrupación Política Nueva Opción de la UNLu convocaran por ese motivo al salón del 1° piso de la sede de la seccional rodriguense de ATE. Como panelistas participaron Marina Kabat, historiadora, docente de la UBA e investigadora del Conicet; Pablo Bonavena, sociólogo y docente universitario de la UBA y de la UNLP y Arnoldo Troncoso, delegado ferroviario de la Lista Bordó de la Unión Ferroviaria seccional Gran Buenos Aires Oeste y dirigente zonal del Frente de Izquierda Unidad (FIT U). Como organizador y moderador del encuentro,  Pablo Oviedo comenzó haciendo una introducción con una referencia a pasajes del libro “Que pasó en los 70” del autor Guido Lisandrello, en los que hace mención a las particulares condiciones que vivía el país en aquellos años, como para que se produjera la interrupción del gobierno constitucional en manos de Isabel Martínez, viuda de Perón, sometiendo a la sociedad a un prolongado y cruento período de atropellos y de sometimiento de todo aquel que no se ajustara a lo que la autoridad militar decidiera que era lo que estaba bien. Oviedo, además, hizo especial mención, ya que muchas veces sugestivamente se olvida hacer referencia, o deliberadamente se evita mencionarlo, del importante número de políticos de distintas fuerzas partidarias que en aquellos aciagos años cumplieran funciones ejecutivas en las intendencias municipales como funcionarios de facto, prestando su colaboración a los usurpadores del poder político nacional de aquel entonces. En el caso de General Rodríguez, como ejemplo de eso, fue el Partido Demócrata Progresista el sello que aportó el desempeño de ese rol colaboracionista. Bonavena y Kabat en sus intervenciones apelaron a lo teórico y a las referencias históricas que, entre otras cuestiones, y cada uno desde sus posturas particulares, no dejaban “muy bien parada” a la izquierda, fundamentalmente referenciada en el Frente de Izquierda Unidad (FIT U), en su intento por ser una alternativa válida para los sectores populares, a las fuerzas políticas tradicionales predominantes, el peronismo y el radicalismo, a la hora de decidir en una instancia electoral. Troncoso fue el exponente de la militancia tradicional de los sectores de izquierda que se desenvuelve en la calle, intentando acompañar las demandas y los reclamos puntuales de los sectores populares y en sus conflictos cotidianos. Kabat hizo alusión a lo que a su juicio era debilidad ideológica de quienes impulsaban cambios a través de un movimiento revolucionario embrionario, que adhiere a la fuerza peronista. Y ahí, a su juicio, muestra su debilidad ideológica. También plantea que, claramente, el regreso de Perón al país era precisamente para intentar frenar el proceso revolucionario en curso. Ella sostiene que las fuerzas que dicen buscar seriamente un cambio de estructuras válido para que pueda ser llevado adelante y recupere adecuadamente a las fuerzas productivas del país, debe contar con un programa a implementar a futuro, con el que acuerden todos quienes asuman el compromiso, unificando criterios en ese sentido. 

Bonavena, Oviedo, Kabat y Troncoso durante la charla conmemorativa

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