Un contundente NO a la reforma laboral
El pasado sábado, último día del mes de enero, se realizó en el salón del 1° piso de la sede de la seccional rodriguense de ATE, una charla debate sobre porqué hay que oponerse a la reforma laboral que desde el gobierno nacional se impulsa su aprobación durante las sesiones extraordinarias de estos días de verano en el Congreso. El Centro Cultural Oktubre Rojo que dirige Pablo Oviedo fue el organizador del encuentro, que convocó como panelistas a la socióloga Ianina Harari, investigadora del Conicet, docente de la UBA que se especializa en estudios laborales y delegada de la Junta Interna de ATE Conicet Capital y militante de Vía Socialista; la diputada provincial del Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad (FIT U) Mónica Scholatthauer, delegada de la Unión Ferroviaria Línea Sarmiento y dirigente nacional de Izquierda Socialista y Claudio Mora, secretario nacional de Salud del Movimiento Octubres y secretario general del Partido Justicialista (PJ) de nuestra ciudad. Oviedo fue el encargado de las palabras introductorias a la temática abordada en la reunión, convocando a “discutir, debatir ya que cada vez hay menos derechos, menos estabilidad” recordando a Carlos Tomada, ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (entre 2003 y 2015) del peronismo, que sostuvo la inestabilidad del personal contratado del Hospital Sommer que reclamaba precisamente por su situación laboral irresuelta, y que cada año tenía (y aún hoy, en el “mejor” de los casos, tiene que seguir haciéndolo) de firmar su contrato para continuar prestando servicio en esa institución sanitaria nacional, haciendo referencia a la Constitución Nacional y lo que allí está plasmado en su articulado sobre la estabilidad del trabajador que presta servicios al Estado Nacional. Su arenga del inicio hizo referencia a quienes están hoy en el poder, “herederos de Videla y de Martínez de Hoz”, manifestando que “algo debemos haber hecho muy mal todos como para que esto sea así, a 50 años del golpe cívico militar”. Oviedo también destacó la presencia entre los asistentes de miembros de la Asamblea de Vecinxs Autoconvocadxs, quienes impulsan como alternativa la reducción del horario laboral, como una medida para promover una mejor distribución de los posibles accesos a los puestos de trabajo. Harari a su turno señalaba a la desorganización actual de la clase obrera como un elemento propicio para lo que planea el gobierno nacional y su estrategia de destrucción del trabajo como lo conocemos en la actualidad. “Milei avanza y no hay una resistencia que esté a la altura”. “Todas las reformas laborales las han “vendido” como que son para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores”, y señalaba que en realidad la propaganda del gobierno es falsa. “No va a generar más empleo, que en realidad no depende de una ley, no va a generar más derechos para los que ahora no tienen derechos. No va a generar mayor registro de trabajo, no va a detener una industria del juicio que no existe (con los números reales de trabajadores no formalizados que hay), y en realidad tienen que agradecer que no haya más juicios, porque hay una cantidad de estadísticas conocidas sobre la cantidad de trabajadores que están en situaciones irregulares, y además no va a modernizar las relaciones laborales. Va a ser una vuelta al pasado. Un pasado donde no existían los derechos laborales, que fueron precisamente obtenidos con la lucha de los trabajadores para conseguirlos, y que hoy están en serio riesgo de perderse esas conquistas que habían sido obtenidas a través de la lucha de los sectores del trabajo. Van a aumentar los despidos porque va a ser más fácil despedir; va a aumentar el trabajo en negro porque se van a sacar las multas; va a aumentar la precarización laboral; con el crecimiento de la informalidad y del trabajo precario, y sobre todo esto va a permitir bajar más los salarios. Porque había una cantidad de cosas que ya aparecían en los contratos de trabajo, que requieren de negociaciones periódicas, pero ahora directamente van a aparecer por ley y esto lo hace más permanente. Básicamente la reforma laboral lo que busca es aumentar la explotación, ya que se eliminan trabas a través de este tipo de legislación, que indudablemente lo facilita”. Harari plantea que no basta solo con decirle No a la reforma. “Hay que buscar qué proponer además de ese No. Porque el No es quedarnos como estamos. Que estamos bastante mal, con malos salarios, fraude laboral, malas condiciones de trabajo, contratos “basura”, precarización, degradación, etc”. La actual legisladora bonaerense Schlottahuer inició su intervención planteando que esta reforma, de aprobarse nos va a tocar a todos. Ya que hay quienes equivocadamente piensan que no les va a tocar. Que solo afectará a las camadas jóvenes de trabajadores, y esto no es así. Afectará de una o de otra manera a todos por igual y es retroactiva. Y que habrá ciertos espacios en donde podrán verse más afectados. Son tres las leyes, la reforma laboral, la ley de Glaciares y la baja de imputabilidad, la criminalización de los pobres, que el gobierno está “jugado” a sacar. Y hay imposiciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). Este es un país sometido al pago de la deuda externa. Es una de las leyes del sometimiento. Distintos sectores han salido a la calle a reclamar por lo suyo: los estudiantes y docentes universitarios, los jubilados, los afectados por el tema relacionado con la discapacidad, los que militan el tema del ambiente, etc. Las grandes centrales sindicales (CGT, CTA) no se las ve ponerse al frente de los reclamos de los trabajadores. Este gobierno no tiene una buena. No paró la inflación, y todos los sectores laborales están por debajo de la inflación. Y hay sectores como neumáticos que no tienen paritarias desde hace un año. Esta es una ley que no viene a traerles derechos a los que no los tienen. Sino que viene a sacarles a los que los tienen. Una ley que va a empeorar la situación de todos los trabajadores. Y que por supuesto tampoco va a dar trabajo y para colmo facilita el despido. Además la indemnización la vamos a pagar los propios trabajadores a través de un porcentaje de la obra social. Ni siquiera la va a pagar la patronal. Hay cuestiones que ni la dictadura se animó a cambiar y que esta ley prácticamente pareciera que es “porque yo lo digo, porque soy el patrón” y me parece una actitud directamente revanchista” Cree que hay que ganar la calle y organizar la protesta de un paro y movilización convocados por todos los sectores para frenar estas iniciativas a como sea (ya hay organizaciones como ATE y Aceiteros que lo convocaron, menciona). Claudio Mora, a su turno, cree que hay que profundizar “el por qué hay sectores de la sociedad que sostienen que la organización es lo malo. Porque la sindicalización está mal vista. Y esa es una derrota nuestra. No es un triunfo de Milei. Si hoy tenemos 65% de trabajadores en negro, imaginate con esa ley. Hoy las empresas privadas tienen más poder que un Estado. Sobre eso hay que dar el debate que corresponda. Y está muy bien planteado por los compañeros autoconvocados: quiero trabajar menos y quiero ganar más. Para todo esto lo que se necesita es organización. Lo que está en juego con la reforma es romper el marco de las organizaciones con las que contamos”.

Mónica Schlottahuer, Claudio Mora, Pablo Oviedo con Ianina Harari y el NO a la reforma laboral que impulsa el gobierno

