La difícil situación de los trabajadores judiciales

La Asociación Judicial Bonaerense (AJB) aún no fue convocada a la reanudación de las conversaciones por la finalización del proceso paritario 2025. Sí efectivamente se cerraron en el ámbito de trabajadores estatales y de docentes, por lo que los trabajadores judiciales consideran que seguramente recibirán similar ofrecimiento, por lo que al terminar el ejercicio del año pasado “varios puntos por detrás, y aún con este acuerdo que engloba una parte de 2025 y la apertura de 2026, quedaríamos abajo alrededor de 5 puntos respecto a la inflación. Es decir, seguimos perdiendo salario, y del acuerdo que la Provincia de Buenos Aires les ofreció al resto de los estatales y aceptaron (Cicop, ATE, UPCN, y el Frente Gremial Docente excepto FEB, que no lo aceptó), termina redondeando un número por debajo de la inflación, con lo cual no solo no recuperamos salario, sino que seguimos perdiendo”, nos manifestaba una fuente gremial que percibe un complicado comienzo de año. Consultada con respecto a la situación que atraviesa el funcionamiento del Departamento Judicial, nos manifestaba que “al cierre del año pasado con varios nombramientos para organismos que se tienen que crear para la Cámara Civil, para la Cámara Penal, de varios Juzgados, de Fiscalías y de Defensorías, pero en la práctica aún  no se pusieron en funcionamiento, no disponen de lugar físico; y nos consta que las municipalidades, tanto de Rodríguez como de Moreno con las que estamos tratando de trabajar en conjunto, están buscando inmuebles, que se están ocupando y no les corresponde, lo cierto es que falta mucho para eso, pareciera que falta mucho, y sobre todo por una cuestión presupuestaria. Están nombradas las magistradas y los magistrados, pero difícilmente vaya a haber personal en la medida suficiente y necesaria como para que todo eso funcione correctamente. Por otro lado, sigue habiendo tercerización en el Poder Judicial. La parte de limpieza está tercerizada y la situación es aún peor, ya que las empresas incumplen con su personal, y por lo tanto los espacios físicos donde trabajamos «dejan bastante que desear», lo mismo que la infraestructura edilicia. El Poder Judicial sigue alquilando la mayoría de los inmuebles con los que dispone, y por lo tanto no hay mantenimiento. De hecho el personal de mantenimiento para toda la estructura del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez (que son unos cuantos edificios en sus distintos organismos, son 4 las personas disponibles para su mantenimiento).  “Los ingresantes al Poder Judicial, y varias categorías más”, nos advierte la fuente gremial a la que consultamos, “están por debajo de la línea de pobreza, lo cual claramente ahí hay una dificultad, y el Tribunal Superior de Justicia, como cabeza de todo el Poder Judicial no se hace cargo de esa situación. Lo deja librado al Poder Ejecutivo, y nosotros entendemos que debería hacerse cargo. La misma situación que con los jubilados del sector, los han dejado afuera al aparecer una subcategoría creada por la Corte para mejorar lo que perciben los magistrados y algunos empleados, dejando afuera a los jubilados. Y en esto también termina siendo cómplice la propia conducción provincial del gremio de los trabajadores judiciales bonaerenses, que le termina haciendo el juego al Poder Ejecutivo. Algo similar a lo que está ocurriendo con las conducciones de Cicop (profesionales de la salud) y de ATE. Por otra parte, y solo con algunas pocas excepciones de solo muy escasos lugares, no se terminan cubriendo las vacantes producidas por algunos fallecidos, o que se jubilan o renunciantes. Y esto es porque el Poder Judicial hace rato que viene perdiendo participación en el presupuesto provincial. Esto se agrava mucho más con el sistema del Instituto de Previsión Social (IPS), ya que se está denunciando que ANSES no gira los fondos que le corresponderían a la Provincia de Buenos Aires, para atender eso, y esto está dando un rojo; y eso se suma a la situación preocupante en IOMA. Quienes somos usuarios de la obra social sabemos lo desfinanciada que está; son cada vez más los prestadores que no quieren trabajar con IOMA por diferentes cuestiones, por lo que los copagos cada vez son más importantes, por lo que esto en definitiva termina siendo en detrimento del salario del trabajador, configurando de esa manera una situación bastante compleja, que no nos permite avizorar un futuro de solución”.    

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *